Sopa de pulpo

El Calendario Perpetuo de los Santos, señala la fecha de hoy, 14 de Abril, como la festividad del Beato Pedro González, apodado San Telmo. Este dominico, natural de Astorga, que vivió en el siglo XIII, sentía especial predilección por los hombres del mar a los que predicaba y administraba los sacramentos. Ellos a su  vez que quedaban sorprendidos, viéndole sacar peces del mar, atrapándolos simplemente con las manos. Este año, su celebración coincide con las fiestas de Zumaya, en honor a San Telmo, (lunes siguiente al de Pascua de Resurrección) que, desde el punto de vista de esta sección, tienen un gran interés, por la costumbre de comer sopa de pulpo o”olagarro zopa”.

SAMSUNG DIGITAL CAMERA         Pulpo paseo. Fotografía: José Luis Cernadas Iglesias

 El nombre científico de este molusco es “Octopus vulgaris” que hace referencia a sus ocho pies o tentáculos. Cada uno de ellos está provisto de 240 ventosas. En castellano pulpo es corrupción de “Polypos”, voz latina que significa : muchos pies. En euskera  la palabra “garro”= tentáculo, va unida al prefijo “ola”, que quiere decir : conjunto de…En resumen, en los tres idiomas, son los pies los que fijan la denominación de este sabroso animal.

pulpo !    Pulpo emplatado. Foto: Michele Ursino

Los ejemplares jóvenes viven en  aguas poco profundas, sobre suelos rocosos o con hendiduras en las que pueden guarecerse, como las rasas existentes entre Zumaia y Getaria. Sus refugios son detectables, por la cantidad de conchas  trituradas que hay en su entorno. Sienten gran atracción por los colores, especialmente el blanco. Una forma curiosa de pescarlos es lanzar al agua, atado a un cordel, un puchero de barro vacío, el pulpo lo toma como segura guarida y no sale de él hasta que  queda en seco sobre el suelo de la barca.

Pulpos secando - Cristian CruzPulpos secando. Foto: Cristian Cruz

La “olagarro zopa” tradicional, difiere de cuantas preparaciones similares  yo conozco . Para su elaboración  se precisa pulpo seco, para ello en la costa gipuzkoana acostumbran a  colgarlos, una vez limpios en lugar, seco, aireado y soleado (preferentemente en las chabolas de las huertas) hasta que quede duro. Entonces se guarda envuelto en papel de estraza y periódicos, para evitar la humedad. A la hora de guisarlo, se limpia, se corta en trocitos pequeños y se mantiene a remojo un día. En una cazuela con aceite de oliva bien caliente se doran  cebollas y ajos picados, se agrega el pulpo , se revuelve, se echa pan de sopa cortado en rebanadas y se moja con el caldo del remojo, se añade un poco de salsa de tomate y se deja hervir unas dos horas. Sabrosísima.

Artículo de Juan José Lapitz publicado en la sección “Saber y Sabor” del El Diario Vasco.

 Fotografía destacada: José Luis Cernadas Iglesias

Pichones

La Academia Vasca de Gastronomía  entregó, el pasado día de San Blas, los premios gastronómicos que, anualmente, concede con el nombre de Manuel Llano Gorostiza y José María Busca Isusi, para recordar, así, a dos figuras de la literatura enológica  y culinaria, respectivamente. El ganador, en esta ocasión, del segundo de los citados premios fue al Criadero de pichones de Navas,  que tiene sus granjas en la mencionada aldea y en Olave, ambas a tiro de piedra de Pamplona. Marcos  Leyun, su propietario y cuidador, abrió las puertas de su empresa a nuestros lectores, para conocer de primera mano las características de esta singular explotación.

Iniciada hace nueve años, hoy en día cuenta con 3.300 parejas de palomas productoras, que se encuentran ubicadas en parques de cuarenta unidades cada uno, con otros tantos nidales. En ellos se sueltan las aves, veinte de cada sexo, y en pocos días se emparejan, al ser monógamas la unión dura todo su ciclo vital. Los pichones nacen del cruce de una selección de machos de gran tamaño y de hembras buenas ponedoras. La puesta es siempre de dos huevos, el periodo de incubación dura diez y siete días y los pichones son sacrificados  con cuatro semanas y media de vida, edad  a la que llegan con un peso cercano a los 600 gr, destacando el gran volumen de sus pechugas que, prácticamente ocultan el esternón. La pareja mantiene su fertilidad cuatro años, pudiendo prolongarse, en casos, a los cinco. En ese tiempo la hembra habrá puesto poco mas del medio centenar de huevos, de los que el 70% llegan a buen termino convirtiéndose en pichones.

Pichón - Gabriel

Foto: Gabriel

La alimentación es primordial a la hora de obtener unos pichones sabrosos, con abundante tejido muscular bien cubierto de grasa amarilla. Pero, curiosamente, los bien nutridos deben ser los padres, ya que sus crías lo único que comen , es la llamada ”leche de papo” producida por sus progenitores. Las palomas comen un 80% de granos de maíz y trigo, el resto es un compuesto proteínico a base, principalmente, de soja. En el buche lo mezclan con una substancia que ellas producen, haciendo una papilla que regurgitan e introducen  en los abiertos picos de los pichones. Estamos , como en el caso de los corderos mamantones , ante unos verdaderos pichones de leche. Una vez sacrificados y desplumados, se depilan a la cera, para eliminarles cañones y plumones. Luego se le retira el contenido del buche, por medio de agua a presión, se evisceran sin retirarles el hígado, que no tiene hiel y aumenta el sabor.

Pueden guisarse en salsa, pero como mejor se aprecia el genuino sabor es  asándolos al horno. Para ello se recubren con tocino de veta, se sazonan interiormente y se atan. Basta poco mas de un cuarto de hora para que estén a punto con la carne sonrosada.

Pichón - Navas

 Foto: Navas

Artículo de Juan José Lapitz publicado en la sección “Saber y Sabor” del El Diario Vasco.

Foto principal: Gabriel